El pasado 25 de marzo comenzaron las clases del Coro de Niños de Fundación Gantz, programa que ya cumple seis años de trayectoria gracias al apoyo de Smile Train. Este 2026, el taller cuenta con la participación de 17 alumnos -7 de ellos nuevos-, quienes, a través de la música, fortalecen sus habilidades comunicativas, sociales y emocionales.
El coro es dirigido por la profesora de música Camila Bravo y la fonoaudióloga Nicole Figueroa, quienes a través de clases online, acompañan a los niños y niñas en un proceso que va mucho más allá del aprendizaje musical, integrando herramientas fundamentales para su desarrollo integral.
“Lo que me emociona de iniciar este nuevo año con el coro es seguir aprendiendo juntos y poder aportar con un granito de arena en el proceso de rehabilitación, sumado a potenciar sus habilidades comunicativas y musicales que contribuyan a su confianza y autonomía”, destaca Nicole Figueroa.
Asimismo, agrega que uno de los principales objetivos para este año es “afianzar los lazos entre ellos como grupo, que puedan enfrentarse a distintos desafíos y que también existan oportunidades de mostrar nuestro trabajo tanto en la fundación como en otros escenarios”.
Un espacio que transforma
Para las familias, el coro se ha convertido en una experiencia profundamente significativa. Así lo relata María José Sotomayor, mamá de una de las alumnas, quien ha sido testigo del impacto positivo en su hija:
“María Jesús tuvo un impacto importante en su seguridad al presentarse ante el público. Eso mismo se ha visto reflejado en el colegio, donde siempre fue muy tímida y le costaba exponerse frente a su curso”.
Además, destaca el valor emocional de esta experiencia: “Ha sido una experiencia súper enriquecedora. Su evolución al cantar ha mejorado muchísimo y ella es feliz cada vez que tiene clases”.
Desde la mirada de los propios niños, el taller también es un espacio de aprendizaje y disfrute. “Lo que más me gusta del coro es que aprendí a cantar mejor y que cuando nos reunimos también puedo jugar con mis compañeros”, cuenta María Jesús.
Nuevas voces, nuevas oportunidades
Este año se integraron nuevos alumnos y alumnas que llegan con entusiasmo y expectativas. Natalia Ahumada, mamá de Anahís Aguilera (8 años), una de las nuevas integrantes, decidió volver a inscribir a su hija tras ver su interés y talento por la música:
“Le gusta mucho cantar y tiene una voz muy linda. Me gustaría que la pudiera desarrollar más, que vaya tomando más personalidad y que pueda compartir con otros niños de la fundación y conocerse también a través de la música”.
Por su parte, Anahís reafirma la motivación por aprender y disfrutar la música: “Me gusta cantar y me gustaría aprender a hacerlo mejor. Lo que más me entusiasma es cantar y aprender canciones nuevas”.
El Coro de Niños de Fundación Gantz se consolida así como un espacio que no solo potencia habilidades musicales, sino que también contribuye al desarrollo personal, la confianza y la integración de sus participantes, acompañándolos en su proceso de rehabilitación de una manera lúdica y significativa.
Agradecemos a Smile Train por apoyar, una vez más, la realización del Coro de Niños y contribuir directamente al bienestar de pacientes con fisura labiopalatina y familias de Fundación Gantz.








